viernes, 18 de enero de 2013

Ahora Caigo (Y caí...)



De vuelta a Barcelona a participar en este concurso. Ya estuve en octubre, pero como la concursante central no me eligió, me volvieron a llamar y ayer fue el día. Después de viajar con Vueling a cualquiera se le quedan el culo y la espalda doloridos, así que entre eso y el madrugón no empezaba bien el día. Por suerte una vez ya en los camerinos del programa con el resto de concursante, todo fueron risas. Comimos tranquilamente, luego nos tiraron a todos "de prueba" por la trampilla y firmamos los contratos. Una ronda de maquillaje y peluquería que ya quisieran los de Hollywood, nos enchufaron los micros, últimas instrucciones y al lío.

A mí me habían comentado antes además que sabían que bailo breakdance y que aprovechase para salir con Arturo a hacer algo de espectáculo. Que tampoco pasaba nada si lo hacía bien o mal, solo que le enseñara un par de pasos para que los imitase y todo el mundo en casa se entretuviese. Así que bueno, subimos los 10 concursante de fuera a nuestros puestos, yo en el número 7, y empezó la grabación como se ve en los programas que se emiten. La chica central empezó poco a poco a ir ganando a los compañeros y a mi me eligió el 3º, una putada porque ella aún tenía los 3 comodines.

En la presentación me dijeron que soltara lo del breakdance y en ese momento a Arturo se le iluminó la cara y me dijo que saliera con él al centro. Como es lógico, en un espacio de 1 metro cuadrado (sí, la tele hace que el plató parezca mucho más grande, pero en realidad es muuuy pequeño. En serio, es muy pequeño.) tampoco podía ponerme a hacer virguerías, así que opté por la solución fácil, hacer un freeze de codo y luego un baby freeze básico para que él lo repitiese. Se atrevió y la gente se divirtió así que misión cumplida. El tema de las preguntas ya es otra historia. Empecé bien pero acabé fallando en una un poco tonta. Me quedé más blanco que Iniesta y no sabía ni lo que me habían preguntado casi. Hasta me comentaron que había una señora detrás mío chillándome la respuesta, pero cuando no viene, no viene. Es cierto que desde el sofá de casa se ve todo mucho mejor. Luego llegó el momento de la caída y Arturo me intentaba liar para que hiciese "algo con las manos" y que me tirasen a traición. ¡Qué nervios! Como curiosidad, tenía 2.000€ en mi moneda, pero era imposible haberlos conseguido.

Al final la concursante central tiró a 9, pero no se atrevió con el décimo y se fue a casa con bastante pasta. Luego tuvimos que salir casi corriendo de vuelta al aeropuerto porque se había alargado todo más de lo previsto, pero me sorprendió que en la puerta me asaltara un grupo de chicas del público pidiendo hacerse una foto conmigo. ¡Qué simpáticas!



En resumen, la experiencia ha superado la de la primera vez por bastante. Es una historia más que contar y la próxima vez que vaya a un concurso (que seguro que iré) ya será sin ningún tipo de nervios y conociendo lo que hay detrás.

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